jueves, 23 de mayo de 2019

Ella

No hay nadie que la detenga
ella llega y se va
ella habla de a ratos
pero no me escucha

Por la noche
sigue mis pasos
o tal vez
soy yo quien la sigue
Nos ilumina
cuando no se presenta
hace falta
su ausencia pesa

La veo desde lejos
soy insignificante para ella
cualquiera
- todos -
esperan acercarse a ella
deleitarse de ella

No hay nadie que la detenga
ella está con nosotros
ella no presta atención
está ocupada pasando de largo
viviendo intensamente

Ojalá un día la tomé de la mano
alejarme/alejarnos
volver y vernos
cómo en un espejo
de cuando amábamos
nuestra soledad

Las manos
ya no se sueltan

sábado, 4 de mayo de 2019

Voy a escribir un poema

Quiero escribir un poema que no sea cursi,
la cursilería aburre a la gente
además, a los cursis nos llaman tontos 
                                                         que somos algo babosos
nosotros los cursis solamente sabemos querer 
y mostrar nuestro querer de la manera más ridícula posible 
                                                                                       (me han contado)

Por eso estás ganas de dejar esa vida,
esa idea,
eso de ser cursi
eso de esperar una caricia que tal vez nunca llegue,
soñar con esa sonrisa que se irá con el viento otoñal 
debo dejar pasar el tiempo
hacerme a la idea
si, eso es
la cursilería es para ñoños
un invento
perdida de tiempo sin duda

Pero entonces, cómo le diré?
que haré para que sepa?
me dedico al dibujo, acaso?
sólo le doy un abrazo y dejo que imagine
que imagine lo que quiera,
total ya no seré cursi
ya no

Por ultima vez le diré que la quiero
que las flores palidecen con su caminar
que no hay nada que ella no pueda conseguir
que no pueda hacer con sólo sonreír 
que la inmensidad del océano es nada
comparada con un sólo minuto 
                                      contemplando su mirada

Le diré de la vez que estuve a punto de gritarle que la amo
pero recordé que no es buena idea hacerlo 
                                                                  en una cafetería 
Espero dejar a un lado mi temor a ser cursi y gritárselo 
                                                                                   con un abrazo
                                                              ojalá comprenda el lenguaje de los abrazos 

Después y sólo después dejaré de ser cursi
dejaré de inventarme esos cuentos fantásticos 
olvidaré como comparar su piel y la más fina de las sedas
ya no habrá manera de describir su perfección humana
ya nunca sabrá que mi almohada suplica su presencia
que mi pecho necesita de su abrazo
que quiero su mirada más la vista misma
que mi ansiedad es auspiciada por su ausencia 
en fin, que sin ella los atardeceres sólo son eso y nada más valen

Ya no seré cursi aunque lo quiera 
eso acaba de morir en mí
adiós cursilería
te echaré de menos
como se extraña a un amigo
                                    a un hermano 
daré paso a la vida común 
                                     a la vida aburrida