domingo, 23 de febrero de 2014

Hasta entonces

Este no es un adiós cualquiera,
es una despedida.

Ahora que te vas
te llevas los sueños perdidos,
las almohadas con tu aroma,
las caricias que ya eran escasas.
Te llevas las lágrimas que guardé con esfuerzo,
los cajones con tu ropa
y los muros con nombre de princesa.

La luna se quedará para recordarme
que los siglos son infinitos
y que la vida será igual de mañosa,
                                                        igual de triste.

No dejes nada al alcance de mi querer
no dejes tu imagen colgando de mi pecho
no dejes mi alma solitaria porque mi vida se va contigo
no dejes que la luna se apague
no dejes que el sol despierte
no dejes que te quiera más.

Ahora que tu maleta se asoma al pórtico
no olvides tus llaves,
no cambiaré la cerradura a la espera de tu cuerpo.

Te vas y te llevas mis labios para que ya no pronuncie tu nombre,
has hurtado mis secretos para venderlos al tiempo
mientras mi carne se pudre por el hollín del deseo
de volver a sentir tu voz rozando ésta absurda existencia...

Por los jóvenes libres de vida
y llenos de sombras en el alma,
por esos sueños del alma con inicio y final 
marcados por los fenómenos de los efectos 
y de las causas que Borges tan bien conoció.

Por los momentos desesperados de Van Gogh
y sus pinturas baratas de antaño.
Por Nicanor, único dueño de sus hombres imaginarios
y mujeres hacendosas.
Por los amantes cegados, prisioneros
de caricias y sábanas re-usadas.

Por todos ellos y los aún sin nombrar,
por ellos hablo sin miedo
al pueblo ya deletreado
por ellos no escatimo el canto guerrero...

Sin levantar mi pluma del papel.

lunes, 10 de febrero de 2014

APAREJOS

No se si odiarte o amarte.
La vida siempre está del lado del vivo
la muerte al lado del ignorante
tus besos están al lado del más afortunado
y tus abrazos en mi piel
                                 solo por memoria.

Sin duda la barrera de las distancias
es bien utilizada por tu manos,
el olvido tu deporte favorito
y por ende los vestidos del pasado
se rasgan solos
                  para dejar de existir en el pensamiento.

Tu mirada se desvanece en los retratos
que dejaste sobre el buro
tu voz se apaga según la reproduzco en la mente
las caricias que eran del alma
ahora son de las leyendas urbanizadas
tu boca, ambrosía de los dioses contemporáneos
se vende por onzas en el mercado de las desilusiones

Las luces al fin están apagadas
pero mi alma brilla como nunca
con el brillo que solo la soledad puede brindar
no te detengas
no mires atrás
estás demasiado linda y radiante
no regreses a este profundo amor.