miércoles, 25 de septiembre de 2013

El cansancio se apoderaba de sus sueños al cantar de la almohada
el olor de las frazadas sobre la cama alimentaba los deseos noctámbulos
algunas imágenes ya se deambulaban por los ojos que buscaban el descanso sin tregua 
el abrazo tan esperado por la sábana y el recién reclutado, por Morfeo.
El reclutado, un conocedor del descanso,
la sábana, experta mujer colocadora de espejismos alucinantes
se vieron envueltos en algo mas que un sueño,
una fantasía del nunca jamas.
Al llegar el momento esperado de soñar,
el reclutado despertó abrazado con su almohada sin pesares,
con una almohada de carne y hueso que lo había mantenido
caliente en su noche de arranque de piel (el uno al otro)
y le mantuvo la calma en su madrugada sin alborada...

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